jueves, 12 de septiembre de 2013

Una Máquina del tiempo a 100 millones de euros

Dos jugadores que tienen en común un deseo: la conquista de la Champions League.
Algo que me llamó la atención de la polémica compra de Gareth Bale es: ¿Qué quiso demostrar el club con este millonario traspaso? Poder, riqueza, anhelo de alzar el equipo, puro capricho tal ves.
Prefiero quedarme con la explicación mas lógica: deseos de volver a la maravillosa era galáctica.
Despertar los fantasmas de aquellos jugadores que nos hacían soñar con cada tocada de balón. No quiero decir que el equipo actual sea todo lo contrario. Claro que no. Estos jugadores tienen la responsabilidad de llevar en sus camisetas ídolos, de no hace más de una década, que marcaron sus respectivos números con dribles imposibles, tiros libres que fusilan al arquero rival.
Un equipo como el que se formó entre los años 2002-2006 no nos lo devuelve ni una máquina del tiempo.
Ahora, la misión actual de este equipo (también estrella para la mayoría) con la última adquisición es definitiva y claramente dejar a sus más cercanos contrincantes -llámese Barcelona- sucumbidos en la magia del balón pie madridista.
A puertas del debut oficial de Bale con la camiseta blanca en "El Madrigal" (estadio del Villareal) donde se espera que colabore junto a Cristiano Ronaldo -a quien por cierto llamó "jugador estelar y el mejor del mundo"- para crear jugadas tan anheladas como melancólicas que nos transporte en un túnel en el tiempo a aquellos años donde Zidane, Ronaldo, Beckham, Raúl y demás figuras de la "casa blanca", se adueñaban del Bernabeu para llenar los ojos de los miles de fanáticos y simples seguidores del deporte rey; quienes faltaban a clase, al trabajo, se escapaban de los problemas cotidianos típicos de nuestra sociedad para ver jugar al Real Madrid. Equipo de sus amores. Que tan solo se resume, como cualquier hincha fiel al club que eligió para crecer con él: un sentimiento que nace naturalmente.
Por eso esperamos el sábado un espectáculo más. Con una notable y millonaria diferencia: Gareth Bale con el 11 en la espalda.
Esperamos un espectáculo. No solo españoles, si no también los que estamos en el resto del mundo. Un show de pies que se reparte el balón con tal fluidez que todo desaparece, y quedamos yo y la pantalla de un televisor.
No le pido a Dios que me regale una maquina del tiempo que valga millones para regresar a la era de los galácticos o a la era del azulgrana con Ronaldinho, Deco, Eto'o. Solo le pido ser inmortal: para no perderme nunca mas otro espectáculo del fútbol. No perderme nunca mas de sus ídolos. (M.A.F)

No hay comentarios:

Publicar un comentario